FUNCIONARIOS FEDERACION RED APICOLA NACIONAL SE CAPACITAN EN SELLO MANOS CAMPESINAS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hasta la capital regional del Biobío, llegó Andrea Rengifo, representante de la Universidad de Chile en el comité técnico que compone el sello manos campesinas, para entregar información clave a las personas quienes serán las que trabajen para que pequeños y medianos productores rurales se puedan adjudicar dicho sello

 

El sello manos campesinas, es una certificación que se pueden adjudicar pequeños y medianos agricultores productores de hortalizas, productos lácteos, frutos secos, mieles, artesanías, entre otros, con el fin de otorgar un valor agregado a sus productos y así acceder a distintos mercados dentro del país.

Este sello es una iniciativa que surge de las Reuniones Especializada sobre Agricultura Familiar (REAF), del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), con el fin de promover las economías locales de los países del perteneciente a este organismo y está gestionado por el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) en nuestro país.

Quienes son responsables de la evaluación por la que tienen que pasar los productores es un comité técnico, este se compone por las organizaciones nacionales campesinas -quienes realizarán el trabajo de Órgano Externo Certificador (OEC) en este proceso-, representantes del mundo académico en este caso la Universidad de Chile y representantes del INDAP, quienes evalúan a cada productor y aprueban su obtención del sello o  informan sobre las posibles brechas que poseen en caso de no adjudicarse el sello manos campesinas.

La historia del sello es corta, se remonta al año 2015, donde se ejecutó un plan piloto del sello, en el cual se certificó a algunos productores nacionales, sin embargo aquellos que ya tienen el sello manos campesinas deben volver a adjudicárselo el presente año, no obstante para quienes ya poseen el sello de comida orgánica, “tenemos una certificación avalada que es la certificación orgánica, es la única certificación que exime de cumplir los requisitos del sello manos campesinas, o sea que vaya el inspector y se haga la visita a terreno, porque la certificación orgánica supera los requisitos que tiene el sello, por lo tanto lo hace equivalente”, señala Andrea Rengifo -quien es parte del equipo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile-, sobre la certificación orgánica, única que es capaz de convalidar para obtener el sello manos campesinas.

 

La participación de la RAN

La Federación Red Apícola Nacional, en su rol de organización campesina, toma parte activa en la promoción del sello y posible obtención por los productores, ya que sus profesionales serán parte del cuerpo de trabajo y cumplirán el rol de “Inspectores”, esto se debe a su categoría de OEC. Es por ello que Andrea Rengifo, parte del equipo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, vino hasta Concepción para capacitar y entregar información a quienes pudiesen llegar a ser inspector, importante para la RAN porque el sello manos campesinas, ya es un sello propio que generó un modelo de certificación, que contempla el trabajo en terreno y aquí la importancia de la participación de la RAN con sus inspectores. 

Dentro de los puntos débiles y brecha recurrente en los productores, ya sea por diversos motivos, es la obtención de la resolución sanitaria, la cual está regulada y a cargo del Ministerio de Salud, Andrea Rengifo nos comenta al respecto “la resolución sanitaria debe tener el objetivo de asegurarle al productor y consumidor, que el espacio donde se realiza la producción de alimentos garantice la inocuidad del producto, sin embargo en este momento la resolución sanitaria no siempre asegura eso ya que utiliza herramientas que no miden riesgos a la inocuidad sino que más bien mide infraestructura”. Esta realidad evidencia una discordancia de una resolución sanitaria general que deja de lado la importancia de una producción que garantice seguridad del alimento, a la cual no escapan los productores apícolas.

De esta manera es como la Federación Red Apícola nacional realiza un valioso aporte al desarrollo de las comunidades emplazadas tanto en zonas rurales como periféricas, superando brechas y mejorando la calidad de vida de las personas.